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Y si llueve, ¿qué hacemos?

Hombre, no estamos precisamente en el paraíso de las precipitaciones abundantes, pero de vez en cuando le da al clima por estos lares por ser especialmente caprichoso y dejarnos sorpresas inesperadas en forma de lluvia (y con lo que está cambiando, puf).

Una juez paralizó ayer los trabajos arqueológicos que se llevaban a cabo en el antiguo jardín de San Esteban porque una masa de gente liderada por el profesor del Toro denunció judicialmente el problema. Ellos, que se han proclamado como los mayores defensores del patrimonio cultural de Murcia, pueden provocar con su actitud la verdadera ruina de la ruina (y perdón por el pleonasmo). Porque, si llueve, ¿qué hacemos?

Lo primero sería que el profesor del Toro y sus fieles seguidores recogieran sus bártulos de las inmediaciones de San Esteban para presentarse en sede judicial y, por ejemplo, abrazar entre todos el palacio de Justicia para esperar a que su señoría tenga a bien revocar de manera urgente la medida cautelar. Eso sería lo mínimo.

Y es que son las 20 horas del día 10 de diciembre de 2009 y allí, según dicen, no mueve nadie un ladrillo.

¿Cuándo empezarán de nuevo los trabajos?

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El Templo de Debod

«Tal es el caso de la joya arqueológica descubierta recientemente en San Esteban con motivo de las excavaciones correspondientes a la ejecución de determinado aparcamiento de vehículos. El respeto ante tal hallazgo merece el esfuerzo por parte de todos para desmontar pieza a pieza y posterior traslado de las mismas a una zona en donde pueda ser observada (y disfrutada) por los ciudadanos, de manera que se pueda contemplar cómo fue la Murcia durante determinado periodo de la historia, una historia que refleja el paso musulmán por la ciudad a lo largo de un periodo de casi 400 años. No creo que nuestros arqueólogos tengan dificultad alguna en interpretar el cómo debe procederse ante esta ‘puesta en valor’ del conjunto arqueológico hallado. Cosas más difíciles se han visto, quizá cómo ha sido posible disponer el traslado de pinturas al fresco en determinadas ermitas (véase San Baudilio, en Soria) y, de modo más profundo, cómo el Museo Metropolitan dio con la tecla para disponer un conjunto de piedras llevadas desde España hasta Nueva York para constituir uno de los mejores motivos que hay para visitar tal Museo: los Cluster, los famosos Cluster, reedificados sin dificultad para disfrute de los visitantes.»

Extraído de aquí

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Yo quiero que vengan los de la ceja

El Partido Socialista de Murcia no está aprovechando al cien por cien la oportunidad que el hallazgo de los restos arqueológicos en San Esteban -gracias al capitalismo y el neoliberalismo salvaje que quería construir un parking, recordémoslo- le está ofreciendo para desgastar definitivamente al gobierno del PP. Este se está empeñando, o eso dicen, en construir un parking pese a lo encontrado.

Ante tantas protestas, plataformas, manifestaciones y abajofirmantes, echo de menos al sindicato de la ceja, que quedaría de lo más mono por la Gran Vía de Murcia, con la ceja en la mano o al revés, que es lo mismo. Todo se andará, supongo. El problema puede venir del caché, pues estos tíos no se desplazan así como así. Y es que no es lo mismo salir a pasear por la Castellana una mañana soleada de domingo, que tener que desplazarse a Murcia, instalarse en un cinco estrellas, las dietas y todo eso. Debe ser carísimo. De todas formas tendrían que hacer un esfuerzo ya que, a nuestro «culterío» murciano les falta Pilar Bardem, su prole, Ana Belén y Víctor Manuel, los barandas de la SGAE… y Fran Perea, por supuesto, que es importantísimo para darse un poco de glamour.

En efecto, no es lo mismo ver al profesor del Toro –para él y para otros expertos arqueólogos sería mucho más científico ver Abu Simbel con una escafandra que en su nuevo emplazamiento- abrazado a un resto arqueológico que a Tita Cervera con sus cadenas y todo encaramada en un pilón.