0

España: en la cola del paro y a la cabeza de impuestos

instituto-juan-de-marianaEl Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana, en su último informe, analiza la salvaje subida fiscal aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy y sus nefatas consecuencias para la economía española.

Nos explican que los españoles sufrirán en 2012 los gravámenes sobre la renta más altos de Europa.

Y precisamente lo que necesita España no son impuestos todavía más altos, sino más empleo, más empresarios e inversores y más productividad que proporcionen alivio a la recaudación e impulsen el crecimiento.

Como bien exponen:

• La subida fiscal ha supuesto que, a partir de 2012, los tipos impositivos del IRPF español sean de los más elevados de Europa, no sólo en todos los tramos de la escala general, sino también en el tratamiento del ahorro.

• La combinación de tipos impositivos altos con nuestros niveles de renta comparativamente más bajos provocará que el potencial recaudador de asfixiar a la población y de desincentivar su generación de renta sea bastante modesto: los altos gravámenes sólo se emplearán en mantener un Estado sobredimensionado e ineficiente.

El problema del déficit público actual no proviene de unos ingresos fiscales insuficientes sino de un gasto público insostenible y propio de la época de la burbuja crediticia. Si el Gobierno español hubiera imitado la evolución del gasto público alemán entre 2002 y 2007, hoy disfrutaríamos de superávit incluso aunque el gasto público hubiese subido desde 2008 en la misma cuantía en la que lo ha hecho.

Concluyen que el Gobierno de Mariano Rajoy “ha optado con su subida de impuestos por exprimir un poco más a los contribuyentes para sustentar un modelo de Estado hipertrofiado durante la época de la burbuja y que se resiste a volverse austero, como sí ha hecho, en cambio, la economía privada. Un error gubernamental que todos los españoles pagarán muy caro no sólo por el sangrante recorte en su renta disponible sino, también por unas menores expectativas de recuperación“. En fin.

0

¿Y los intereses?

Siempre me he preguntado por los fundamentos jurídicos que justifican que el Estado no abone al contribuyente los intereses que le corresponden al ingresarle por adelantado las retenciones practicadas a cuenta del IRPF. Se trata básicamente de un préstamo o un adelanto que genera, aunque sea por unos meses, un interés. Tampoco he entendido por qué no se recompensa, vía lo que sea, al empresario por hacer de recaudador suyo. Si ocurre al contrario, es decir, tu autoliquidación es errónea o la haces fuera de plazo genera una multa y unos intereses que no duda la Agencia Tributaria en liquidártelos.Si los famosos 400 euros es por un exceso de cobro. ¿Dónde está la multa correspondiente y los intereses generados? ¿No deberían recompensar mi lucro cesante dada mi reconocida facilidad para los negocios, por ejemplo? Si no hay intereses refuerza mi impresión de que se trata, simplemente, de un intento de ponerle precio al voto, como todo el mundo ha visto inmediatamente.Si alguien es capaz de sacarme del error, si lo estuviera, se lo agradecería.